martes, 1 de mayo de 2012

I'll kiss your lips again.

Me acabo de acordar que tengo esta mierda entonces decidí que más que escribir en facebook, twitter o mandarle un mensaje a alguien (esa estúpida necesidad de creer que, si se lo expreso al mundo, voy a ser capaz de creerme mis palabras), decidí escribirlo acá. Estar escribiéndolo acá, cuestión de tiempo, mierda, nunca fui buena después de todo.
En fin, mis notas son un asco y los adultos intentan creer que mis problemas pueden ser solucionados hablando desde la ignorancia, porque éso es lo que hacen consciente o inconscientemente. Estúpidos de mierda. A su vez es frustrante pensar que nadie me entiende, porque me hace sentir más adolescente de lo que ya soy, es decir, pendeja. Y odio sentirme pendeja. Son unos retrasados de mierda.
El tutor no podría ser más hueco y la preceptora, con sus muy buenas ganas de ayudar, básicamente leyó un libro titulado "Como decir cosas lindas cuando la alumna llora porque su vida parecer ser un asco". El título es tan largo que promete ser una mierda y, es verdad, lo es.
Es difícil mantener la boca cerrada cuando se pide desesperadamente la ayuda de alguien que entienda, y más desesperante aún cuando pasa el tiempo y nadie aparece a rescatarte.
Las novelas se inventaron para explayar ideas de la mente, a veces desahogos, otras veces situaciones ficticias que jamás sucederían en la vida real, pero que deseamos que sucedieran. Y con esto quiero decir que me hubiera gustado nacer de otra manera, es decir, en la mente de una persona y ser trazada con ayuda de tinta (o lapiz). Pero está bien, tuve que nacer con piel, cuerpo, órganos y demás asquerosidades.
Me repito una y otra vez que necesito mejorar para demostrarle a ellos que soy capaz de algo más, pero es difícil, porque no creo en mi por mucho que quisiera. Tengo presente que todo el mundo es idiota... y ahí está el problema, porque en ese todo existo yo y me hace parte de la ignorancia de la cual me quejo desde que mi cerebro dejó de ser del tamaño de un huevo. Seguramente -quizás- si dejara de ser tan egoísta la visión que tengo de mi misma cambiaría.
El otro día leía sobre suicidios y decía que los adolescentes con probabilidades de suicidarse eran exigentes ellos mismos, depresivos, blablabla, todas características que me identificaban. Y no es que yo no quiera vivir, porque hay una parte de mi que mantiene las esperanzas de ser alguien el día de mañana; el tema está en que si muero, me da lo mismo. Lo cual está mal, hum, creo. Preferiría morir en un shopping, por las dudas que mi cuerpo quede estancado allí. Películas, asustar gente, oh, sería genial. Pero la muerte no son más que suposiciones.
No sé que mierda digo.
Debería estar estudiando.

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