sábado, 13 de octubre de 2012
Coffee and books.
¡Me siento tan tranquila! Tan feliz, tan rara... Bueno, felicidad no es la palabra que tendría que estar utilizando pero es la única que sale de mi mente, lo cual supongo que tiene algo que ver, porque no todos sabemos que es la felicidad... ¿Verdad? Qué es, una pregunta que nos cuesta responder ya que hay muchas clases. Está aquella que dura unos segundos, la del todo el día, la hipócrita (esa que usás para convencerte a vos mismo que está todo bien cuando no lo está), y... la paz absoluta, que vendría a ser felicidad, ¿no? Esa misma estoy sintiendo ahora. No sé, no sé. Es increíble lo que puede provocar salir de casa para tomar algo a Starbucks.
Siempre me pone de buen humor ir a Starbucks y tomar algo, sobre todo si se trata de un Skinny Caramel Macchiato acompañada de un buen libro. Estar tranquila, sin estar en mi casa (que es un lugar que me pone de muy mal humor).
Por todo lo que está pasando necesito estar desconectada de la vida aunque la situación esté complicada, porque es difícil despejarse cuando se está llena de pruebas.
Che, se me fueron las ganas de escribir, qué problema... yo que estaba tan entusiasmada.
Estoy escribiendo un cuento para un concurso, quizás lo entrego, quizás no. No me gusta no ganar, porque escribir es algo que amo y pongo mucha dedicación al hacerlo para que un cualquiera sin saber venga y me gane, ¿se entiende?
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