No les pasa que a veces están demasiado llenos de pensamientos, aunque supongo que lo peor es cuando éstos te hacen sentir vacía. Entonces te confundís. ¿Cómo puede ser que, estando tan llena de cosas, me siento así? Se llama angustia, aunque poco importa saberlo, porque sigue estando.
No te deja pensar, no te deja respirar, querés seguir viviendo y los pensamientos son trabas. Odiás fallar, estás harta de hacerlo y no obstante las consecuencias están al agarre de tu mano, queda en vos tirarlas o tomarlas. ¿Que se supone que hago?
Querés llorar porque no podés escapar, te sentís muy sola, tus amigos pasan a ser desconocidos porque no te entienden ¿y no se supone que los amigos te tienen que entender? De esta manera estás sola, no es una pregunta, más bien una afirmación.
A veces sentirse miserable es satisfactorio. El porqué queda en vos.
Quizás porque de esta manera te suicidás y estás libre de culpa a los segundos de hacerlo, o porque no querés quitarte la vida, pero cortarte lo suficiente no genera molestia al exterior. Vivís atrapada en los demás que elegir para y por vos es absurdo, casi estúpido... y te da miedo. De lo que van a decir, de cómo van a reaccionar; y es que estuviste tanto tiempo viviendo para los demás. Es asfixiante.
No vivís para vos.
Si te sacás una buena nota es para el profesor, para tu mamá, para tu papá, nunca para vos. O seguramente si, pero creeme que no sos la primera opción, la diferencia está en que a los demás es difícil darles explicaciones de porqué te fue mal. Tuviste problemas, ajá, mirá vos, aún así el uno te lo pongo eh.
No obstante, vos si sabés porqué estuviste mal y cómo te sentiste, como las lágrimas no pararon de salir; por eso es difícil vivir para los demás, porque es difícil excusarse y explicar, vivir para uno es fácil, porque vos te entendés...
¿Y entonces? ¿Por qué no vivís para vos? Ah cierto, lo reprimiste toda tu vida que ahora no sabés que hacer. Aplausos.
Seguí así.
No hay comentarios:
Publicar un comentario