Digo, no es porque me guste exponer mi vida personal ante gente que ni siquiera he llegado a conocer, porque a decir verdad lo odio, pero mi psicóloga no entiende que soy demasiado impaciente para esperarla el martes y contarle todo lo que me pasa, así como a veces uno solo quiere el escuchar el "Te entiendo completamente", que no arregla tu vida, no te da soluciones positivas, pero si te llena de alivio al sentir que ya no estás solo. Así que quizás pueda sentirme un poco comprendida. ¿Saben? La adolescencia no es una simple palabra que utilizamos para "etiquetar" a un grupo de chicos de entre 15 a 18 años, y aunque sea muy estúpida, se debe estudiar su significado para comprender lo demás, porque si no partimos de ahí, no vamos a ningún lado y todo va a quedar en la nada de ignorancia. Cuando leemos en wikipedia la definición (como hice hasta hace dos segundos) uno puede estar al tanto de lo que le puede estar pasando al otro y... Mierda, mierda, no sé que estoy diciendo, ni lo que quiero decir, solo se que por un segundo de mi vida me gustaría poner la mente en blanco e imaginar que todo era como antes, mucho antes de comenzar la secundaria, e incluso antes de empezar primer grado.
Quiero decir, que me gustaría recordar esos tiempos donde yo era feliz, porque la irrealidad de esa edad me hacía creer que todo estaba bien pese a que años más tarde me daba cuenta que no era tan así. Pero es lindo no tener conciencia de lo más, tener inexperiencia y una inmadurez justificada de tal manera que nadie venía a decirte nada.
Pienso en lo que me está pasado ahora y no puedo creerlo. Mis papás divorseandose, mis materias cayendo en pendiente y mi disgusto por mi cuerpo aumenta al tiempo que me encierro en el baño a vomitar lo que como por mero disgusto de saber que si fuera más delgada sería más linda. A veces simplemente tengo ganas de desahogarme y, como ahora, siento que ya no puedo seguir escribiendo, como un nudo en el estómago que me pide, porfavor, que pare.
No hay comentarios:
Publicar un comentario